El baño ha evolucionado de ser un espacio puramente funcional a convertirse en un santuario personal de bienestar. Una reforma bien planificada puede transformar este espacio en tu refugio diario de relax y cuidado personal.
1. DEFINE TUS OBJETIVOS Y PRESUPUESTO
Antes de comenzar cualquier obra, es fundamental tener claros tus objetivos. ¿Buscas más almacenamiento? ¿Quieres mejorar la funcionalidad? ¿Deseas un cambio estético completo? Establece un presupuesto realista que contemple un margen del 10-15% para imprevistos.
2. INSPÍRATE Y DISEÑA
Recopila ideas de revistas, Pinterest o Instagram. Crea un moodboard con los estilos, colores y materiales que te atraen. Esto ayudará a tu diseñador a entender tu visión y traducirla en un proyecto concreto.

3. ELIGE MATERIALES DE CALIDAD
El baño es un espacio con alta humedad, por lo que la elección de materiales es crucial. Opta por cerámicas, mármol, piedra natural o materiales sintéticos de alta resistencia al agua y fáciles de mantener.
- Porcelánicos de gran formato para menos juntas
- Piedra natural tratada para superficies premium
- Microcemento para un look continuo y moderno
- Vidrio templado para mamparas duraderas
4. PRIORIZA LA FUNCIONALIDAD
Un baño bonito que no funciona bien no sirve de nada. Asegúrate de incluir suficiente almacenamiento, superficies de apoyo y una distribución que facilite el uso diario. Piensa en todos los elementos: desde el jabonero hasta el toallero.
5. ILUMINACIÓN ESTRATÉGICA
La iluminación puede transformar completamente un baño. Combina luz general con iluminación puntual en el espejo y añade puntos de luz ambiental para crear diferentes atmósferas según el momento del día.
La luz natural es el mejor aliado de un baño. Si no dispones de ventana, los espejos retroiluminados pueden simular ese efecto de amplitud y claridad.
6. CONFÍA EN PROFESIONALES
Una reforma de baño implica fontanería, electricidad y albañilería. Contar con profesionales experimentados garantiza no solo un resultado impecable, sino también el cumplimiento de normativas y la tranquilidad de un trabajo bien hecho.
7. DISFRUTA DEL PROCESO
Reformar un baño es una oportunidad emocionante de crear un espacio que refleje tu personalidad. Mantén una actitud positiva, comunica claramente tus expectativas y disfruta viendo cómo tu visión cobra vida día a día.

